Ya comenzado este segundo trimestre del 2017 deberías poder saber qué tal se te dió el ejercicio del año pasado en comparación con lo que llevamos de este.
 
Mucha gente cuando piensa en el pasado año, sólo puede dar una estimación de lo que piensan que hicieron, pero no es suficiente.
Los organizadores de eventos con más éxito tienen una estrategia para evaluar el rendimiento de su año, y eso les da una ventaja definitiva sobre la competencia.
 
Así es como lo hacen.
 

Todo comienza con la medición

 
Si deseas evaluar realmente tu rendimiento, primero debes medirlo. Es más, necesitas saber exactamente lo que salió bien en el pasado.
¿Mediste las estadísticas cruciales que te van a permitir analizar el rendimiento y los méritos de cada evento? Esperamos que sí, porque mientras que los números pueden ser aburridos de analizar, son el ingrediente más importante del proceso de evaluación.
 

¿Qué dice tu audiencia?

 
Como organizador de eventos, la satisfacción de tus clientes es un factor crítico que debes tener en cuenta.
 
Esta es una estadística clave que te dirá si les gustó el evento – y si van a volver para futuros eventos.
 
Esta información se recopila fácilmente a través de las encuestas de eventos. Recomendamos hacer preguntas detalladas sobre cada sección del evento, para que pueda determinar fácilmente qué funcionó y qué no.
 
Pedir opiniones al final del evento, puede provocar que la gente tenga que hacer memoria. Nuestro consejo es que pidas feedback a lo largo del camino. De esta manera, los recuerdos de cada presentación de cada ponente seguirán estando frescos en la mente de los asistentes, y podrán así proporcionar un mejor feedback.
 
¿Quieres una manera más sencilla de hacer todo esto? Te recomendamos que utilices la tecnología, te echará una mano (y una clara ventaja sobre sus competidores más “tradicionales”).
 

¿Cuál fue tu retorno de la inversión (ROI)?

 
En otras palabras, ¿tu evento obtuvo beneficios o logró sus objetivos? Hay que saber que cuando se trata del ROI, hay más de una manera de medir el éxito de un evento.
 
Para los eventos centrados en las ventas, es simple. Si el ingreso de tu evento fue mayor que el costo, entonces es un evento exitoso.
 
Para los eventos centrados en la marca o el producto (en lugar de ventas directas), debes considerar el valor generado por tu evento en términos de publicidad, valor de marketing y ventas indirectas generadas. Una vez más, si este número es superior al gasto, tienes un evento con un ROI positivo.
 
Si estos números son negativos, seguramente querrás cambiar las cosas y apuntar a un ROI positivo. Conseguir un retorno positivo de la inversión para cada evento que organizas no es sólo una meta a seguir, es una necesidad absoluta. Así que la próxima vez, ¡asegúrate de medir tus gastos e ingresos en detalle!

 

Otros factores a considerar

 
Mientras que la experiencia de los asistentes y el retorno de la inversión deben estar en la parte superior de tu lista de factores a considerar, hay otros puntos que también deberías tener en cuenta:
¿Cómo salieron tus eventos en comparación con los eventos del año anterior?
¿Tu evento de marketing fue bien? (¿Y cómo se puede mejorar este año?)
¿Creció su empresa? Si es así, ¿el crecimiento ayudó a su negocio o supone dificultades?
¿Fuiste capaz de cumplir con tus objetivos comerciales y profesionales?
¿A qué clientes y mercados diste mejor servicio en el pasado? ¿Cómo influirá eso en sus decisiones de negocios este año?
 
En lugar de simplemente leer y responder a estas preguntas en tu cabeza, te recomendamos sacar una hoja de papel (o abrir un documento de Word) y escribir tus respuestas con el mayor detalle posible.
 
¡Este ejercicio tan simple puede ser muy revelador!
 
Empieza a medir y analizar tu rendimiento desde ya, ¡tu ejercicio fiscal depende de ello!